viernes, 20 de mayo de 2011

Método hipotético-deductivo.

El método hipotético-deductivo es una descripción del método científico.
Tradicionalmente, a partir de las ideas de Roger Bacon (1214-1294), se consideró que la ciencia partía de la observación de hechos y que de esa observación repetida de fenómenos comparables, se extraían por inducción las leyes generales que gobiernan esos fenómenos.
Posteriormente Karl Popper (1902-1994) rechaza la posibilidad de elaborar leyes generales a partir de la inducción y sostuvo que en realidad esas leyes generales son hipótesis que formula el científico, y que se utiliza el método inductivo de interpolación para, a partir de esas hipótesis de carácter general, elaborar predicciones de fenómenos individuales.
En esta concepción del método científico es central la falsabilidad de las teorías científicas (esto es, la posibilidad de ser refutadas por la experimentación). En el método hipotético deductivo, las teorías científicas nunca pueden considerarse verdaderas, sino a lo sumo ''no refutadas''.
Ejemplificación:
  1. Detectar un problema: en el siglo XIX, los astrónomos Adams y Le Verrier descubrieron que el planeta Urano no seguía la órbita prevista por las leyes de Newton.
  2. Formulación de una hipótesis: supusieron que tales irregularidades serían producidas por la atracción de otro planeta en una órbita exterior.
  3. Deducción de consecuencias observables: si existiera tal planeta debía tener tal masa y debía encontrarse en tal punto en el cielo y por tanto con un telescopio se debería observar.
  4. Experimento: el astrónomo Galle —que disponía de un potente telescopio— halló efectivamente el planeta supuesto al que llamaron Neptuno, la hipótesis resultó no refutada por la experiencia.
Tradicionalmente se ha sostenido que el argumento deductivo es una inferencia mediata, que de premisas universales se obtiene una conclusión particular.
En los argumentos se observa que la conclusión es de menor extensión que las premisas. En los dos casos, la conclusión es un enunciado singular; mientras, ambos tienen al menos una premisa universal, pero existen otro tipo de argumentos que también son estudiados en lógica, y sin embargo, no cumplen estrictamente con la definición de la inferencia deductiva anterior.
En el primer argumento, tanto las premisas como la conclusión son enunciados universales, y de acuerdo con las reglas de distribución, sus términos tienen la misma universalidad en la conclusión que las demás premisas. Por tanto, ese ejemplo no encaja completamente en la definición de argumento deductivo.
La primera premisa del enunciado del siguiente ejemplo es el enunciado condicional y la segunda es singular, que es justamente el antecedente del condicional. Aquí tampoco se ve que se pase de lo universal a lo particular, por lo menos en el sentido que se está manejando.
Debido a esta situación, diremos que un argumento es deductivo si la conclusión está contenida en las premisas ya sea por su generalidad o su estructura. A la generalidad corresponden los dos primeros ejemplos y a la estructura los dos siguientes.

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